Moscú acusa a EEUU de atacar con drones su base en Siria

Un ataque con drones contra Jmeimim, la base rusa en Siria, fue dirigido por un avión espía de Estados Unidos, según el Ministerio de Defensa ruso. “Trece aviones no tripulados avanzaban bajo un mismo mando en el preciso momento en que un avión espía P8-Poseidon sobrevolaba el Mediterráneo”, aseguró el viceministro de Defensa, Alexander Fomin. Al parecer, el ataque se produjo en enero. Estos aparatos cuentan con sistemas de navegación modernos y dispositivos para lanzar explosivos.

El Kremlin se ha mostrado preocupado por este informe del Ministerio de Defensa de Rusia. El portavoz de Vladimir Putin, Dimitri Peskov, no excluye que los presidentes de Rusia y de Estados Unidos aborden este tema durante su reunión el 11 de noviembre en París.

Sólo en agosto de este año el sistema antiaéreo de Jmeimim derribó 47 drones. El viceministro ruso instó a Estados Unidos a cesar este tipo de operaciones. Rusia no ha mostrado pruebas concluyentes pero cree que los indicios apuntan a los norteamericanos. Los drones pueden operar automáticamente o de forma manual si hay interferencias como las que los rusos pusieron en marcha al detectar los drones. “El manejo manual no lo hace cualquier vecino, sino un aparato moderno como el P8-Poseidon, y precisamente esa aeronave se hizo cargo de los drones”, indicó Fomin.

Durante el ataque, los 13 drones se alejaron a cierta distancia en cuanto entraron en el radio de acción de los sistemas rusos de guerra electrónica.

Es frecuente el uso de aviones no tripulados en Siria, en particular para atacar la base rusa de Jmeymim. Moscú cree que hay terroristas detrás, pero siempre critica que “hay algún país que transfiere sus tecnologías avanzadas a los grupos terroristas internacionales para que produzcan drones”.

Durante otro ataque en junio los rusos lograron derribar dos aparatos con fusiles de asalto kalashnikov cuando vieron que los drones sobrevolaban el área de la base a baja altura. “Al examinar minuciosamente [los drones] se hizo evidente que en su producción se emplearon piezas originarias de países occidentales”, explicó a Sputnik una fuente del Ejército Sirio.

Por otro lado, Turquía ha confirmado que instalará a partir de octubre del año que viene el sistema de misiles antibalísticos S-400 que ha comprado a Rusia, una decisión que ha causado tensiones con Estados Unidos. Está todo preparado y el personal seleccionado viajará a Rusia a principios de 2019 para formarse en el manejo del sistema de misiles. El S-400 es un sistema de defensa antiaérea de última generación, capaz de derribar objetivos aéreos a una distancia de 250 kilómetros y de misiles balísticos no estratégicos a 60 kilómetros. La compra de estos S-400 movió en junio pasado al Senado de EEUU a aprobar una moción para frenar la venta de cazas F-35 a Turquía, pero Ankara asegura que esta transacción sigue su curso.

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