Lucas Hernández, el hermano “bueno”

Su porfía constante con Dani Carvajal ejemplificó como pocas cosas el derbi del sábado. Primero, el madridista le dejó un par de recados más aparatosos que otra cosa. Después, en el segundo tiempo, fue al revés, con Simeone como testigo de parte, entendiendo el argentino que el lateral blanco se había tirado. El caso es que los dos jóvenes protagonizaron una pelea sin tregua durante la hora y media de ¿fútbol? que se vivió en el Wanda Metropolitano. Y de ella, de esa pelea, salió con buen tono Lucas Hernández (Marsella, 21 años), con dos cruces primorosos ante Cristiano en la segunda parte, indicios evidentes de un vigor que necesita su equipo como el comer. Y Simeone lo sabe.

«En los entrenamientos es un avión», reconoce un compañero, y por eso el chico se ha convertido en un quebradero de cabeza para el entrenador. Sabe el Cholo que Lucas merece ser titular en el equipo, pero en su lugar natural, uno de los dos centrales, la cosa está difícil por el buen rendimiento de Savic y la jerarquía de Godín. Y el lateral izquierdo es un territorio en el que no se desenvuelve con tanto desparpajo. Exhuberante, poderoso, todavía le cuesta levantar la cabeza y centrar con tino en campo contrario. «Ojalá que siga con esa ambición, cómo traslada la pelota, sale a un cruce, cómo juega… Juega con el corazón de un hincha y ojalá que no cambie, que siga jugando en esa misma línea, porque tiene sólo crecimiento por delante. Tiene de central a Godín, de lateral a Filipe y es muy difícil decidir en mi lugar, porque son los tres extraordinarios. Lucas está en un nivel extraordinario y si sigue trabajando con humildad y esperando su momento tiene un gran camino por delante», le regaló los oídos su entrenador en la sala de prensa del Metropolitano.

City y Real Madrid intentaron ficharle

Ya lo hizo -regalarle los oídos- cuando el Real Madrid intentó hacer un 2×1 con él y con su hermano Theo a principios de este año. El representante de ambos, Manuel García Quilón, trasladó a los Hernández el interés de los blancos. Simeone y Miguel Ángel Gil no convencieron al hoy madridista, pero sí a Lucas, más reflexivo, menos impetuoso que su hermano pequeño. «El bueno es éste», deslizan desde los despachos, donde lograron su firma, el pasado mes de mayo, hasta el año 2022 con una cláusula de 55 millones de euros. Una cifra que tampoco resulta inabordable, ni mucho menos, para los grandes.

De hecho, en veranos precedentes, lo que intentó el Real Madrid lo intentó también el Manchester City y el Barcelona, si bien es verdad que Bartomeu no pasó de una pregunta informal en una comida.

Lucas debutó va a hacer tres años en un partido de Copa contra L’Hospitalet. Después, en la 15/16, despachó una eliminatoria memorable ante el Barça en cuartos de la Champions y jugó muchísimo en Liga en el último tramo. Aunque parezca mentira, porque entrena con el primer equipo desde hace mucho, su curso inicial completo con los mayores fue el pasado. Participó en 15 partidos de Liga y en cuatro de Champions sumando apenas 1.914 minutos. Este año, cuando queda un mes para las vacaciones de Navidad, ya ha aparecido en nueve choques de Liga y en uno de Champions, sumando 911 minutos. Tras el episodio, desagradable –durmió una noche en el calabozo-, que protagonizó con la que entonces era su ex y que hoy es su actual, parece haber bajado un poco los decibelios en su vida personal, algo que también necesitaba el muchacho.

Autor entrada: tnhgorvy

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