Los argumentos de Solari para morir con sus ideas

El día después de la noche trágica en el Madrid ha sido relativamente tranquilo para su cuerpo técnico. Sobre todo porque son los menos sorprendidos de la situación actual, la que se preveía prácticamente desde que se hicieron cargo del equipo, más viendo los números de goles en contra y a favor que les avalaban. Además, en los últimos tiempos las altas esferas eran ya más conscientes de la verdadera gravedad del presente del club.

Durante este tiempo, Solari ha tomado decisiones atrevidas, pocas veces del agrado de la directiva, pero convencido por ejemplo de que Marcelo no estaba al nivel de la temporada pasada y que los errores cometidos cuando ha sido titular han costado numerosos goles en contra. Reguilón ha estado a la altura de las circunstancias, pero también por encima de sus posibilidades reales para algunos.

Como con el joven lateral, ocurre lo mismo con Llorente, quien también dio un buen resultado hasta que cayó lesionado, Vinicius, Valverde y otros futbolistas del Madrid Castilla a los que ha tenido que recurrir Solari, ya sea por la cantidad de lesiones que se han acumulado, o por el bajo rendimiento de los presumiblemente titulares.

Otra de las decisiones que ha puesto en jaque a Solari, quizás la que más, ha sido la suplencia de Isco. Aunque tampoco le ha temblado el pulso cuando incluso lo ha dejado en la grada. El técnico argentino no ha mostrado públicamente ningún desencuentro con el futbolista, al contrario, pero los desplantes y las actitudes negativas han sido continuos para el cuerpo técnico blanco. Han prevalecido los argumentos futbolísticos para prescindir del malagueño, al que se considera está fuera de forma y con cierto sobrepeso, por lo que para demarcaciones como la de mediapunta le faltaría velocidad.

No han gustado algunos gestos de Isco en el banquillo a la hora de calentar y esperar su turno, volviendo a sentarse cuando veía que no era el elegido inmediato; tampoco verle sonreír con Leo Messi al término del último partido de liga ante el Barça, o ciertos mensajes a través de sus redes sociales.

El cuerpo técnico del Real Madrid asume con calma la debacle, sabedor de la superioridad de equipos como Ajax y FC Barcelona. A pesar también de haber podido dar un empujón con las victorias a su llegada, como suele suceder cuando hay un cambio de entrenador y aparecen en escena nuevos jugadores, y de las conseguidas en las últimas semanas, antes de Girona.

Con esa calma de haber hecho lo que se ha podido ante la falta de proyecto deportivo, e idea de juego, en la que lleva abocado el Real Madrid desde hace meses, Santi Solari no piensa en dimitir ni le han pedido que lo haga. Sus convicciones y predisposición siguen siendo las mismas desde que asumió el cargo, a expensas de las necesidades y decisiones del club. Eso sí, el entrenador argentino sabe que en cualquier momento puede ser la próxima cabeza de turco del club.

 

VÍA MARCA

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