Lopetegui: “Los futbolistas no son robots”

En su despacho de Las Rozas, sobre la mesa, un informe: «Movimientos ofensivos de Portugal», y en un vistazo furtivo se ve la mitad de un campo con varios círculos numerados: el 7 (Cristiano), el 9 (André Silva), el 19 (Martins)… Sonríe el seleccionador nacional ante la indiscrección y concede: «Trabajamos mucho». Julen Lopetegui (Asteasu, Guipúzcoa, 51 años) es un tipo al que le cuesta relajarse delante de la grabadora. A veces da la sensación de estar guiado por un piloto automático. Hijo de un levantador de piedras, utiliza un coach que le ayuda a controlar todo aquello que le es ajeno, especialmente los aspectos protocolarios inherentes al cargo que ostenta desde hace casi dos años, y para el que acaba de renovar hasta 2020. Es su primer gran evento con la absoluta, pero ya ha ganado un Europeo sub’21, un sub’19 y ha dirigido dos Mundiales sub’20. Ahora tocan los mayores.

¿Se siente más nervioso según se acerca este Mundial?
Vas sintiendo que esa cuenta atrás va cayendo, y sabes que tienes que empezar a tomar decisiones. Por tanto la intensidad aumenta. No la del trabajo, pero la tensión del momento hace que sea otra cosa.
¿Por qué Krasnodar?
Porque entendíamos que era la mejor opción. Lo primero porque las infraestructuras son idóneas para lo que queremos: ir caminando de la residencia a los campos, los traslados dentro de la propia ciudad son más o menos cómodos, dentro de lo que es Rusia, y el tema de la climatología, pues hay un clima más o menos parecido al que tendremos luego cuando llegue la competición.
En Brasil se habló mucho de Curitiba, donde hacía frío, para preparar partidos que luego se jugaban con mucho calor. ¿Hasta qué punto es importante este hecho?
Lo que no queríamos era que se diera la circunstancia de entrenar en condiciones muy diferentes a las que luego nos vamos a encontrar en la competición. Hay que adecuarse. Nada es decisivo, pero sí importante, y queríamos que fuera así.
¿Hasta qué punto son importantes los detalles? El clima, la comodidad de los futbolistas…
Son detalles pequeños para generar un contexto cómodo para trabajar. Todo suma, lógicamente.
El tiempo de ocio, de trabajo, el reparto de cargas… ¿es importante que los jugadores no se agobien?
Hay que tener en cuenta su realidad. Una concentración donde tienes que estar mucho tiempo después de una temporada larga… ese tiempo hay que optimizarlo. Aprovechar bien para preparar un plan y entrenarlo, pero también tener en cuenta la situación emocional de los chicos, saber que vienen de un año larguísimo, muy exigente. No son robots, son chavales con sus inquietudes, sus miedos, sus pasiones. Cuidar eso optimiza el rendimiento.
¿Qué tipo de entrenamiento es posible a estas alturas del año?
Hay situaciones individualizadas diferentes. Hay chicos que llevan semanas sin competir, otros terminaron el 26… Todo eso hay que mirarlo para que todos lleguen al mismo nivel al primer día de competición. Y luego trabajar los conceptos tácticos específicos de cada partido. Hay que tener en cuenta las condiciones individuales, las cargas físicas y emocionales. Hay que tratar de que todos vengan reseteados, pero no desconectados. Ese equilibrio es difícil.
¿Cómo de importante es el primer partido en un torneo así?
Todos son importantes. No entiendo otra manera de afrontar una competición más que pensando que cada partido es una conquista. Contra Portugal, pues intentaremos llegar en las mejores condiciones ante un equipazo como es el campeón de Europa. Enfocarlo como un único partido. Hay ejemplos para todo, mira cómo comenzó el Mundial de 2010. Cada partido es una conquista.
¿Y la suerte?
Hay imponderables y circunstancias que no están bajo tu control, eso es así. Lo importante es que lo que está bajo tu control esté bien. Pero no sólo la suerte influye. El VAR va a tener más importancia de lo que parece. Primero en la toma de decisiones, pero también, y más importante, es que va a haber muchos parones, reinicios, situaciones nuevas para el jugador. Hay que prepararse porque por ejemplo un equipo como nosotros que queremos tener mucha continuidad en el juego, el VAR nos va a obligar a cambiar. Hay que entrenar para jugar con el VAR.
¿Cómo se definiría?
Soy muy malo para eso.
¿Qué balance hace de estos casi dos años que lleva aquí?
Nosotros nos lo hemos pasado bien, hemos disfrutado de nuestra profesión. Ha habido momentos duros, y los seguirá habiendo. Pero hemos tratado de gestionar y de convivir con toda la presión que existe alrededor de la selección con naturalidad. No siempre lo habremos conseguido, pero lo intentamos.
¿Estamos preparados para hablar de Iniesta en pasado?
Pues no lo sé, pero soy muy pragmático, igual que con Piqué, que dijo que se iba. Son chicos que están con nosotros hoy. No soy dudoso sobre Andrés, me sumo a la corriente de reconocimiento. No a la de los homenajes. De Andrés estoy más pendiente de lo que nos va a dar que de lo que nos ha dado. Pienso en Andrés en presente y en futuro. Y Gerard, lo que sabemos es que va a estar con nosotros y trataremos de sacar lo mejor de él en el Mundial.
Decía Vicente Del Bosque que no hay nada más injusto que tratar a todo el mundo por igual.
Es una frase brillante y que resume muy bien la realidad de un entrenador. Cada jugador es diferente y tratamos de interactuar con cada uno de manera distinta.
¿Cómo llevó la situación en la Federación este último año?
Pues intentando separar el grano de la paja, intentando convivir con un estado que no era el más idóneo. Pero ha sido un reto también, un aprendizaje. El grado de madurez de los jugadores en estos dos años ha sido importante.
¿Cómo es hacer una lista?
Es un momento difícil. Llegas con dudas a última hora, y siendo consciente tú mismo de que quizá estás siendo injusto. Intentas que no, pero siempre hay alguien que merece estar y no puede. Hacer la lista es ser injusto. Es una parte ingrata de mi trabajo, y la única receta para hacerlo es una: la honestidad.
¿Le dolió especialmente lo de Morata?
Lógicamente es un chico con el que tengo muy buena relación, le tengo mucho cariño más allá de la estima profesional. Y sí, fue duro.

¿No es demasiado riesgo viajar con Dani Carvajal?
No lo creo. Creo que podría estar en condiciones incluso para el primer partido, pero aunque no sea así, luego queda mucho torneo.
Por el 9 ni le pregunto…
Puede ser Costa, Rodrigo o Aspas. Pueden ser dos. Pueden ser los tres. O puede ser ninguno.
¿España es una gran potencia?
España lleva años con un estilo muy reconocido. Se ganó y luego no se ganó con ese mismo estilo. Porque ganar siempre es imposible. Hay que seguir creciendo dentro del contexto de un tipo de jugador que es el que prolifera en España.

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