Las leyendas urbanas más escalofriantes de Halloween.

Hay muchas formas de aterrorizar al personal y una de las preferidas por muchos es la de contar historias añadiendo que ‘han ocurrido en España’.

Casos que ponen los pelos de punta y que meten un miedo en el cuerpo que no es normal, son muchos los bulos que se han transmitido en la era de Internet, así que hay que tener cuidado con lo que uno se cree si no quiere que la histeria colectiva se le contagie.

Eso sí, en la noche de Halloween todo está permitido, así que coge una linterna, alúmbrate la cara y ponte a narrarlas como si fueras Agatha Christie.

La sonrisa del payaso

Una mujer sola por la calle, después de fiesta, por lugares oscuros… Ya tienes todos los ingredientes para una historia de lo más truculenta. Resulta que hubo un tiempo en el que el pánico se instaló entre las jóvenes, y también entre sus padres, cuando salían solas de casa precisamente por la historia de la sonrisa del payaso, alimentada por el miedo a la presencia de bandas latinas como los ‘Lating King’.

Resulta que un grupo de hombres cogían a la chica, la inmovilizaban y le daban varias opciones de lo que le iban a hacer, ya que no tenía escapatoria. Violación, tortura o la sonrisa del payaso. A las que elegían esto último se les cortaba con una navaja las dos comisuras de los labios, quedándose desangrada y con una cicatriz para toda la vida. Además, algunas versiones le añaden que les echan algún tipo de líquido ácido para que se retuerza de dolor.

Otra variante de esta leyenda cuenta que a una chica española le pasó en los baños de su instituto, ya que la esperaron allí para hacérselo.

Corbata, pellizco o patada

Los hombres tampoco se libran de poder ser atrapados por las mismas bandas que hacían la sonrisa del payaso a las mujeres. Resulta que otra leyenda que circula, la cual puedes contarle a quien quieras la noche del sábado, tiene la misma base que la anterior, aunque está más dirigida a los hombres, a los que capturan, inmovilizan y también les dan a elegir entre varias cosas.

Una de ellas, la corbata, consiste en arrancar la lengua con unas pinzas, tirando de ella hasta romperla y retirarla del cuerpo por completo. Cabe señalar que a muchas chicas también se les ha metido el miedo en el cuerpo con que esto les podría pasar. El pellizco, que puede sonar muy suave, consiste en realidad en arrancar otra parte del cuerpo, en este caso, los pezones, con unos alicates y provocando un dolor insoportable.

La patada, que también puede resultar un tanto suave comparada con las demás, consiste en poner a la víctima con la boca abierta en un bordillo y propinarle tal patada que se quede sin ningún diente en la boca. Da dolor solo con pensarlo.

El coche sin luces

Muchos habrán escuchado eso de ‘no des las luces si ves a un coche que vaya sin ellas…’, pero ¿por qué? Resulta que durante un tiempo se propagó por los correos electrónicos un bulo en el que alertaban sobre una peligrosa banda, que se hacían llamar ‘Banda Sangre’, que tenían un peculiar rito de iniciación para sus miembros.

“El nuevo aspirante a ser miembro de esta Pandilla, tiene que conducir su vehículo con las luces apagadas y el primer vehículo que le haga cambio de luces para avisarle que tienen las luces apagadas se convierte en su objetivo. El próximo paso es dar la vuelta y perseguir al vehículo que le hizo el cambio de luces para avisarle que la suyas estaban apagadas, y MATAR O APALIZAR A TODOS LOS OCUPANTES para poder ser aceptados en la Pandilla”, rezaba el mensaje.

Por si esto no fuera poco, aseguran que la policía está trabajando en ello porque el próximo fin de semana habrá otro ritual y que ya se han dado casos en carreteras secundarias.

El huevo en el coche

Otra historia para que los conductores no duerman esta noche es la de otra de las falsedades que más se han propagado por Internet en los últimos años. Se trata de una modalidad de robo que se basa en lanzar a un coche un huevo para después asaltarte de la forma más astuta posible.

El mensaje que corrió hace años como la pólvora contaba que la policía ya había registrado varios casos en la zona de Las Palmas, así que “si eres de los que conduces de noche y te tiran un huevo al parabrisas del coche, mantén la calma. No pongas a funcionar el agua para limpiarlo y acelera rápidamente del lugar. El agua, al mezclarse con el huevo, genera una sustancia viscosa y blanquecina que te va a impedir la visión en casi un 90%”. Evidentemente, explican, que si lo haces tendrás que parar el coche, que es el momento en el que aprovecharán para robarte o algo peor. También se suele asegurar que ha habido casos, pero no se tiene constancia de ninguno.

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