La ministra francesa “no se arrepiente en absoluto de sus palabras” sobre Rafa Nadal

La justicia francesa ha otorgado la razón a Rafael Nadal en su proceso contra la ex ministra de Deportes Roselyne Bachelot, quien, en una tertulia de un programa de televisión en marzo de 2016, acusó de dopaje al tenista balear. Tras un año y medio de espera, el Tribunal Correccional de París consideró ayer que Bachelot es culpable de un delito de difamación, lo que implica una multa de 500 euros exentos de cumplimiento, salvo en caso de reincidencia. Eso sí, deberá pagar 10.000 euros en concepto de daños y perjuicios y otros 2.000 euros por costas judiciales, muy lejos de los 100.000 euros que el abogado de Nadal reclamaba, en parte por el impacto negativo que la declaración de Bachelot podía tener en su imagen. En palabras de su abogado la ex ministra “no se arrepiente en absoluto de sus palabras”.

La justicia asume que la declaración sobre dopaje es «una de las más graves que se pueden hacer contra un deportista profesional» y da por sentado «un daño moral evidente», más teniendo en cuenta que la francesa fue ministra de Deportes, lo que podía «dar crédito» a sus alegaciones. Los jueces no dan valor al argumento de Bachelot, que sostenía que fue el propio tenista quien dio mayor eco a sus palabras al denunciarla.

Pocas horas después de conocerse la sentencia, Patrick Maisonneuve, abogado de Nadal, aseguraba a este periódico que estaba «satisfecho en el principio de la condena». «Han condenado a la señora Bachelot por difamación y este era nuestro objetivo», comentó Maisonneuve.

En cuanto a la cantidad, si bien es 10 veces menos de lo que habían reclamado, el letrado explica que en casos de difamación «la jurisprudencia de París no suele ser muy generosa» y 10.000 es mucho más de lo que se suele obtener.

“Lo que lamento es que la cuantía no haya sido mayor”

Los magistrados consideran que la cantidad final es más proporcionada pues no se puede demostrar que, a pesar de su mala fe, las palabras de Bachelot hayan «dañado la actividad del jugador o las relaciones con sus sponsors». También la condena penal parece no haber sorprendido a Maisonneuve, pues en general estas multas se quedan entre 500 y 1.500 euros.

Tras conocer la sentencia, Nadal, que ya había manifestado que lo que le preocupaba era «defender su honor» y no el dinero, compartió «su respeto y confianza» en la justicia francesa. «Cuando presenté la demanda pretendí no sólo defender mi integridad e imagen como deportista, sino también los valores que he defendido a lo largo de mi carrera y evitar futuras conductas en cuanto a que, cualquier persona pública o privada pueda lanzar acusaciones injuriosas en un medio de comunicación contra un deportista, sin fundamentos ni datos que puedan demostrarlo, quedando impunes».

El campeón español dijo, en un comunicado, que donaría la totalidad del importe a obras sociales en Francia. «Lo único que lamento -añadió- es que no haya sido mayor para poder llegar a un mayor número de organizaciones que atienden a personas con algún tipo de necesidad».

Sin arrepentimiento y con satisfacción

A su modo, cada una de las partes parecía celebrar el resultado. El abogado de la defensa, Olivier Chappuis, recalcó que su cliente no recurrirá la sentencia aunque «no se arrepiente en absoluto de sus palabras» y «constata con satisfacción que los jueces han visto desproporcionadas las peticiones de Rafael Nadal», dijo a la Afp.

Ayer, Bachelot evitó comentar el asunto públicamente, pero su postura no ha sido ni de lejos la de una arrepentida, al contrario, por momentos se mostró arrogante: «Me halaga que se tenga tanto interés en mis declaraciones sobre el señor Nadal. Simplemente me hice eco de lo que se dice en el mundo del tenis y de la prensa“, manifestó en una entrevista a Le Figaro, días después de la polémica.

Esta misma ha sido la línea de defensa que ha seguido su abogado, cuando subrayó en el juicio que Bachelot se basó en comentarios realizados por otros jugadores, como el belga Christophe Rochus y el austríaco Daniel Kollerer.

El abogado de Nadal presentó, por su parte, los expedientes médicos que demostraban una grave lesión de tendón en la rodilla izquierda, que mantuvo al jugador alejado de las pistas durante meses.

Bachelot, ministra de Deportes entre 2007 y 2010, participa con frecuencia en programas de radio y televisión, donde comenzó precisamente el enfrentamiento con Nadal. En una emisión de la cadena D8, Le grand 8, cuando se hablaba del caso de Maria Sharapova, que había dado positivo en un control de dopaje, la tertuliana trasladó la acusación a Rafa Nadal. «Sabemos más o menos que la famosa lesión de Rafael Nadal, cuando estuvo parado siete meses, fue realmente por dar positivo en un control antidopaje», soltó, sin presentar prueba alguna sobre la acusación. Nadal formalizó su querella un mes más tarde, argumentando que declaraciones de ese tipo no pueden lanzarse «sin información». Ahora, los tribunales de justicia respaldan la postura del deportista.

Autor entrada: tnhgorvy

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