Irán sufre el terremoto más letal de 2017

Uno de los países más sísmicamente inestables del mundo volvió a crujir, y su gente volvió a dar la talla. Miles de iraníes se han volcado con las víctimas del terremoto de magnitud 7,3, según el Instituto Geológico Estadounidense, el más letal registrado este año en el mundo, que sacudió la frontera entre Irán e Irak el domingo por la noche. Por el momento, el seísmo ya ha provocado 430 muertos y más de 6.700 heridos. Teherán ha movilizado todos sus efectivos, incluida la Guardia Revolucionaria, para atender a los damnificados y rescatar a posibles supervivientes.

El epicentro del terremoto se situó a unos 33 kilómetros de profundidad en Ezguele, provincia iraní de Kermansha, un villorrio recóndito al pie de las cordilleras sinuosas que dibujan la frontera entre Irán e Irak. Al otro lado de la verja, en la región kurdoiraquí de Darbandiján, se registraron ocho muertos. El epicentro del dolor, según la agencia semioficial iraní Mehr, fue Sarpol-e Zahab, de 30.000 habitantes, 42 kilómetros al sur de Ezguele y a poco más de quince de la divisoria entre ambos países. Más de 243 personas murieron aquí.

Por sus calles sólo se oían llantos: una imagen procedente de Sarpol-e Zahab mostraba a una vecina llorando desconsolada sobre un montón de cascotes. En otra, una familia observaba en estado de shock cómo un bloque de viviendas, aparentemente de obra nueva, había perdido su fachada por completo. En una tercera aparecía un grupo de ciudadanas rotas frente a una pila de mantas que cubrían varios cuerpos inertes. “Mi amiga me dijo que ahí sólo hay luto, y que sus seres queridos están bajo los escombros”, tuiteó un iraní.

La primera noche fue infernal. Numerosas localidades afectadas sufrieron cortes de electricidad. El haberlo perdido todo en la oscuridad o el miedo a réplicas llevaron a muchos a dormir en la calle, bajo un clima gélido. Los primeros rescatadores, soldados del ejército iraní basados en la zona, tuvieron que escarbar entre los escombros sirviéndose del flash luz sus teléfonos. El periódico gubernamental ‘Iran News’ publicó un vídeo en el que un residente daba cuenta de la falta de preparación en los instantes iniciales: “No ha habido ni ayuda, ni comida, ni agua, ni ropa, ni tiendas, ni nada”, protestó. Las autoridades han asegurado que la atención en los primeros minutos fue “suficiente”.

El lunes por la mañana, el presidente Hasan Rohani ofreció sus condolencias: “El Gobierno va a estar con la gente afectada por el terremoto y movilizándose con toda su capacidad tanto a nivel nacional como local”, dijo. De acuerdo con la agencia conservadora Tasnim, el jefe del ejecutivo centrista, que este martes visitará la zona del siniestro, nombró a su vicepresidente primero, Eshaq Yahanguiri, responsable de la operación de rescate y de todas las tareas no gubernamentales, públicas, militares y administrativas. El delegado del Gobierno en Kermansha, Moytaba Nikkerdar, decretó tres días de luto oficial en la provincia.

Autor entrada: tnhgorvy

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