“El día que me vaya de este mundo, me iré tranquilo porque mis hijos no estarán en la calle”.

Juticalpa (Olancho). Don René Gregorio Antúnez Paz es un humilde labrador de la aldea El Plomo, caserío El Chaparro, del municipio de Juticalpa (Olancho), que se convirtió en un hondureño más que tiene la bendición de ser beneficiario de una vivienda del programa presidencial Vida Mejor.

Como miles de familias a nivel nacional, don René (52) y su esposa, Gilda Amador (37), son personas humildes y luchadoras que se ganan la vida cultivando maíz y frijoles en los campos olanchanos desde hace 25 años, cuando decidieron formar una familia.

Sus pocos ingresos y las inclemencias del cambio climático en las zonas productivas del país convierten las jornadas de esta familia hondureña en inciertas, pues el exceso de lluvia o la falta de ella muchas veces hace perder sus cultivos y sus ingresos disminuyen al punto de que tienen que ir sobreviviendo el día a día.

La noticia que cambio sus vidas

“Yo siempre tuve la fe de que Dios pondría en el camino a las personas adecuadas para cambiar nuestra situación, y me sentí muy alegre cuando los promotores del programa Vida Mejor me llamaron para decirme que mi familia aplicaba para una vivienda; desde allí todo cambió para nosotros”, relató don Gregorio, durante una visita de la primera dama, Ana García de Hernández.

“Ningún presidente había hecho eso por los pobres de este país. Desde que Juan Orlando entró de presidente todo cambió para nosotros los pobres; con él hemos conseguido fogones, filtros, techos, pisos y ahora en nuestro caso nos dan una vivienda para nuestros hijos”, añadió.

Don Yoyo, como le dicen sus amigos, explicó que con los ingresos que obtiene al vender los productos que produce la tierra jamás tendría posibilidad alguna de construir una vivienda, pues lo que cosecha lo vende para tener ingresos y alimentar a sus cinco hijos.

“Hoy le damos gracias a Dios primero y al presidente Juan Orlando y la primera dama, doña Ana, que nos cumplieron su promesa de otorgarnos una casa; el día que me toque irme de esta tierra, me iré tranquilo porque sé que mis hijos no quedarán en la calle”, agregó.

“Mi familia y yo estamos muy contentos porque vamos a vivir en una vivienda propia; le agradecemos a Dios y al presidente Juan Orlando Hernández por esta oportunidad, porque nosotros los pobres, con los pocos recursos que tenemos, no podíamos construir una casa”, dijo por su parte doña Gilda Amador, esposa de Gregorio.

“Estamos muy contentos compartiendo con las personas de esta comunidad de El Chaparro en Juticalpa; hemos compartido con don Gregorio y doña Gilda, dos olanchanos con una familia de cinco hijos, que ven cómo Vida Mejor les está cambiando la vida y esto nos llena de mucha alegría y mucha esperanza”, expresó la primera dama, Ana García de Hernández.

La esposa del mandatario hondureño, junto al ministro de Desarrollo e Inclusión Social, Reinaldo Sánchez, y las viceministras de esa cartera, Mendoza y Lizzy Cano, realizó un recorrido por algunas viviendas de la comunidad donde se están construyendo beneficios del programa Vida Mejor como pisos, techos y la vivienda completa de la familia Antúnez-Amador.

 

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