Dolor de estómago: uno de los síntomas de esta enfermedad neurodegenerativa

Los síntomas de ciertas enfermedades son difíciles de identificar. Pero acudir al médico para realizar una consulta, podría hacer la diferencia entre el diagnóstico temprano y el tardío.

El Parkinson es una enfermedad crónica y degenerativa que puede presentar síntomas hasta diez años antes de ser diagnosticada. Afecta a la zona del cerebro denominada “sustancia negra”, que es en donde se ubican las células que producen el neurotransmisor denominado dopamina.

Este neurotransmisor está presente en diversas funciones del sistema nerviosos central como la actividad locomotora, la regulación hormonal, la afectividad y el consumo de agua y alimentos. Además, forma parte de algunos procesos del sistema nervioso periférico, como modular la función cardíaca, la función renal, el tono vascular y la capacidad de respuesta del aparato digestivo ante determinados estímulos.

¡Por eso, un simple dolor de estómago podría ser uno de los síntomas del Parkinson. La paciente María Ruíz, de 52 años, se percató de que continuamente presentaba molestias estomacales. “Jamás me imaginé que un dolor de estómago fuera una señal de una enfermedad neurodegenerativa”, comentó al respecto.

Otros de los síntomas que sintió durante varios años fueron “ problemas para dormir, a veces insomnio, a veces exceso de sueño y fatiga constante”. Luego, comenzó a sentir un ligero cosquilleo en la pierna derecha. Y como ya tenía varios dolores, decidió consultar a su médico.

Los síntomas son:

– problemas de sueño

– molestias gastrointestinales

– hormigueo en las extremidades

– rigidez en brazos y/o piernas

– lentitud en el movimiento del cuerpo

El estudio Diagnóstico y Tratamiento de la Enfermedad de Parkinson Inicial y Avanzada en el Tercer Nivel de Atención realizado por la Secretaría de Salud mexicana en el 2010, indica que en el mundo hay más de 4.6 millones de personas mayores de 50 años con esta enfermedad y se espera que para 2030 la cifra se duplique.

Un diagnóstico oportuno y un tratamiento integral mejoran considerablemente el día a día de quienes padecen Parkinson.

 

 

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