Cristiano Ronaldo estuvo a un paso de dejar el Sporting de Lisboa por el Barcelona

El verano de 2003 el club azulgrana resolvió incorporar al portugués en caso de que Ronaldinho, cerca del United, acabara fallando.

LA INTRAHISTORIA

Cristiano Ronaldo, la mayor perla que jamás vio nacer la abundante cantera del Sporting de Portugal, pudo jugar junto a Leo Messi, el mayor talento que jamás pisó la Masía, en las filas del Barcelona. Sucedió el verano de 2003, cuando el portugués concluyó su primera campaña como futbolista profesional. Tenía dieciocho años e iba para crack, algo que no ignoraban ni uno de los mejores equipos del momento, el Manchester United, ni un Barcelona que buscaba refundarse tras cuatro temporadas en blanco y en el que Joan Laporta acababa de ganar las elecciones. En julio Ronaldo estuvo solo a un paso de convertirse en nuevo jugador azulgrana mientras aguardaba la irrupción del jovencísimo Messi, un juvenil de primer año por aquel entonces.

La decisión de David Beckham de abandonar el club inglés para irse al Real Madrid provocó que el United acudiera al mercado para encontrarle un sustituto en la banda derecha de su frente de ataque. Paralelamente, el Barcelona también tenía al ‘spice boy’ como objetivo número uno y pensó en las dos mismas alternativas que Alex Ferguson: Ronaldinho Gaucho, entonces en el PSG, y el joven Ronaldo. El brasileño era la primer opción de los dos clubes para reemplazar a Beckham, nuevo jugador del Real Madrid. Y, durante unos días, el portugués estuvo a solo una firma de convertirse en nuevo jugador barcelonista.

Porque inicialmente Ronaldinho eligió al Manchester United, dejando a Ronaldo como única opción de un Barcelona que le seguía desde hacía tiempo con inmejorables informes. Sin embargo, el entonces vicepresidente deportivo del club catalán, Sandro Rosell, se fijó fichar al brasileño, una estrella ya consagrada después de ganar el Mundial de 2002 en Corea y Japón, antes que a una promesa como Ronaldo y aprovechó su amistad y ascendencia con el todavía jugador del PSG para convencerle de que eligiera al Barcelona como finalmente hizo.

Así las cosas, el Manchester United tuvo que ‘conformarse’ con Ronaldo, la segunda opción. Ronaldinho, mientras, devolvería la sonrisa al Barcelona, al que enderezaría en la senda de los títulos para llevarse el Balón de Oro en 2005 y acunar, a partir de la temporada siguiente, al jovencísimo Messi. Ronaldo no tardaría en demostrar sus cualidades y en 2008 se proclamaría ganador del galardón por primera vez después del triplete de aquel año con el United, abriendo una década de pulso con el rosarino, quien le sucedería en 2009 para adjudicarse antes que nadie los cinco que tiene en sus vitrinas actualmente, aunque el portugués le igualará en breve. Hoy son rivales pero hubo un breve espacio de tiempo en el que bien hubieran podido ser compañeros. ¿Se lo imaginan?

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