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Crédito Solidario fomentará la cultura del ahorro en emprendedores

Tegucigalpa. El programa presidencial Crédito Solidario trabajará en el futuro inmediato bajo un esquema de educación y capacitación financiera para sus beneficiarios, con el propósito de que los pequeños emprendedores que reciben los créditos no sólo sepan cómo y en qué invertir el dinero, sino que empiecen a practicar la cultura del ahorro.

El extremo anterior fue conocido luego de que el presidente Juan Orlando Hernández sostuviera hoy un conversatorio con beneficiarias de varios modelos de  inclusión y empoderamiento financiero de poblaciones de bajos recursos del país, que han sido impulsados gracias a un convenio firmado en 2014 entre el Gobierno y la Fundación Capital.

El conversatorio se efectuó en el marco del Taller “Presentación de Soluciones Innovadoras y Escalables para la Inclusión Financiera, Productiva y Digital Desarrolladas en Honduras”, donde se explicaron las metodologías y estrategias basadas en las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).

Educar y capacitar al emprendedor

«Se puede apoyar al emprendedor o la microempresa, pero eso no garantiza su supervivencia; por eso se le debe capacitar, educar y estar de cerca de la gente. No podemos seguir apoyando a la gente, por ejemplo, con Crédito Solidario, si no se le capacita y educa”, expresó Hernández durante el taller que se efectuó en Casa Presidencial.

El gobernante escuchó los testimonios de varias de las beneficiadas con este innovador sistema piloto de capacitación, con el que se ha dado un giro a la forma de pensar de estas personas, logrando que se vuelvan verdaderas empresarias en crecimiento y dejen atrás un pasado de carencias.

En tal sentido, Hernández giró instrucciones para que los entes del Estado, como Crédito Solidario, que presta dinero a bajo interés a miles de hondureños que no obtienen créditos de la banca nacional, procedan a aplicar estos métodos de capacitación, a efecto de optimizar los recursos.

«No se debe medir pobreza sólo por ingresos, debe medirse por las necesidades existentes; es cierto que se vive mejor con dinero en la bolsa, pero igual nadie puede negar que mucha gente vive bien en el área rural  sin tener mucho dinero y saca provecho de los pocos recursos que tiene», explicó el mandatario.

Hablan las protagonistas

«Fui maquilladora 23 años y de todos esos años no logré ahorrar ni un lempira; estuve en Belice y tampoco logré ahorrar dinero. Luego conocí “Lista” (método de capacitación para el ahorro) y tuve un cambio radical y eso cambió de manera dramática mi vida», aseguró Lilian Xiomara Valenzuela, procedente de San Pedro Sula y que se dedica a la crianza de cerdos.

 

«Si ustedes me hubiesen conocido antes, soy mamá de 7 hijos y no miraba futuro. Pero luego de tener cuatro cerdos he llegado a tener hasta 60. Mi vida ha cambiado de manera dramática y eso nos ha generado importantes beneficios», agregó Valenzuela.

Ana Zulema Herrera, también de San Pedro Sula, manifestó que «cuando llegaron a capacitarme no lo creí; ya tenía uno que otro cerdo y trabajaba de camarera en un hotel de 8:00 de la mañana a 10:00 de la noche. Luego puse una micropulpería y ahora tengo 53 cerdos y no me puedo quejar. Me va muy bien y la vida me ha cambiado mucho».

 

«Antes pasaba esperando que me dieran el bono. Luego fui capacitada e hice presupuesto para trabajar con un huerto. Tenía una tarea de tierra y empecé a trabajar y en un mes tenía sembrados varios vegetales. Hasta me decían que para qué sembraba papa si no se daba y luego coseché hasta cinco quintales. Me fue bien y hasta he podido ayudar a mi esposo para que tenga su propio taller de ebanistería», relató Brenda María Hernández, de Marcala, en el departamento de La Paz.

«Siempre quise poner una pulpería y de las ganancias compré una refrigeradora. Las capacitaciones han sido muy importantes y nos ha permitido cambiar nuestra vida. Empecé con 2.300 lempiras y ahora hasta he logrado ahorrar», contó Telma Mendoza, también de Marcala.

 

Por su parte, María Suyapa Ávila, procedente de San Lorenzo, Valle, manifestó que «yo era beneficiaria del bono y no quería ser capacitada. Luego me convertí en capacitadora y he aprendido mucho y eso me levantó el autoestima y mi vida cambió mucho para bien».

 

En el taller participó la Fundación Capital, que junto al Gobierno hondureño y al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) han desarrollado diferentes modelos, entre los que se encuentran herramientas digitales como Lista y Apptitude; este último hace parte del modelo Graduación (proyecto Emprendiendo una Vida Mejor).

Asimismo, contó con la participación del sector público y privado de las áreas de protección social e inclusión financiera gubernamental y entidades de cooperación.

Todos los modelos implementados en el país se desarrollan desde un enfoque de género.

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